18/10/2009 La historia de un fraude

Córdoba
La historia de un fraude
El Sol de Córdoba
18 de octubre de 2009

Luis Ferral Huerta

Córdoba, Veracruz.- Una nueva modalidad de delincuentes hacen de Córdoba, un lugar para realizar sus actividades ilícitas, escondidos tras una pantalla de empresarios prominentes y prometiendo beneficios para los que cae en su trampa, dos grupos financieros los cuales operaban hace mas de 10 años en todo el país, ahora son los artífices de millonarios fraudes que han afectado a miles de ciudadanos de esta zona.

Inmobiliaria Sitma y Financiera Coofia, dos instituciones aparentemente legales y que contaban con excelentes instalaciones, así como prometedores planes de inversión, mostraron su verdadero rostro dejando hundidos en la desesperación e incertidumbre a miles de ahorradores que ven con tristeza como los ahorros que con tanto esfuerzo y sacrificio lograron acumular por espacio de varios años, se desvanecen ante sus ojos.

SITMA, una empresa inmobiliaria que nace en el año de 1990 con el nombre de Grupo SITMA, inicia sus actividades, con la consignación de terrenos en el estado de Puebla, los cuales eran lotificados y vendidos.

Esta actividad continuó con excelentes resultados brindando a los clientes completa satisfacción al cubrir sus necesidades de incrementar su patrimonio a través de la adquisición de alguna propiedad, y así fue durante algún tiempo, en el cual los inversionistas de aquel entonces si aprovecharon las oportunidades que brindó la institución lo cual atrajo a muchos otros que deseaban ser partícipes de esta bonanza.

Poco tiempo después de iniciar sus actividades, la inmobiliaria empezó a crecer y prosperar al grado de abrir nuevas sucursales en otros lugares de la república, ampliando su radio de cobertura y por ende incrementando el capital con que trabajaba.

Para entonces la desconfianza y señalamiento de las autoridades prendían los focos amarillos de un posible fraude, a los que los ejecutivos del Grupo Sitma, respondieron y rechazaron que la empresa se dedique a la captación de recursos y a la entrega de rendimientos a corto, mediano y largo plazo y, por el contrario, señalaron que sus operaciones consistían en la compra y venta de viviendas en fraccionamientos de la ciudad de Puebla, y posteriormente en otras entidades.

Esta reacción de los ejecutivos del grupo se debió a que la Comisión Nacional de Bancaria y de Valores (CNBV) publicó un comunicado donde advierte a clientes de aquella empresa que la misma no está autorizada para realizar operaciones financieras ni captar ahorros ni mucho menos otorgar rendimientos.

En aquella conferencia de prensa, realizada en el año 2002, Sergio Manuel Torres Manzano, director de Mercadotecnia de Grupo Sitma, dijo que la empresa estaba afiliada a la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), pues la figura del grupo es la de compra-venta de bienes raíces.

Pese a la publicidad de la firma que destaca el concepto de otorgar los intereses más altos del mercado, el ejecutivo expuso que Sitma no captaría los ahorros de sus clientes ni mucho menos ofrece rendimientos por determinado plazo fijo, ya que sólo se dedica a construir viviendas de interés social.

Aseguró que había un "error en la comunicación" con sus clientes y la publicidad que promueven en los medios de comunicación, situación que -dijo- corregirán en los siguientes días.

En su exposición reiteró que el grupo no operaba como un banco y "nunca defraudará a sus clientes", situación que ahora es por consecuencia algo no creíble.

Para Junio del 2009, luego de 19 años de estar operando esta institución, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, alertó que Grupo Sitma, que opera en Puebla bajo el concepto de grupo inmobiliario, estába impedida para captar recursos del público y no pertenecía al sistema bancario y financiero mexicano.

A través de un comunicado http://www.cnbv.gob.mx/recursos/036_Sitma.doc, la Comisión especificó que esta compañía no puede aceptar inversiones de las personas físicas a través de operaciones de depósito, préstamo, crédito, "mutuo o cualquier otra obligación que implique la obligación de devolver el importe de dichos recursos.

Y es que Sitma se promociona en radio, televisión y otros medios, como una opción para que sus clientes obtengan "altos rendimientos" de las inversiones que realicen, por encima de las instituciones bancarias, al amparo de desarrollos inmobiliarios ubicados en el estado de Puebla.

De acuerdo con la CNBV, la firma -cuyo nombre legal es Construcciones Mauri, tampoco puede solicitar, ofrecer o promover la obtención de recursos de persona indeterminada o mediante medios masivos de comunicación, ni obtener o solicitar de cualquier persona fondos o recursos de forma habitual o profesional.

Bajo estar argumentaciones, la comisión exhortó a la población a abstenerse de realizar depósitos o inversiones con personas que no cuenten con la debida autorización para tal efecto, emitida por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público o de la propia CNVB.

Sitma, que tendría ya 19 años de operar en el mercado, mantuvo su publicidad en medios de comunicación, aunque su portal de internet dejó de funcionar. Asimismo la empresa planeaba en 2010 abrir oficinas en Nueva York y Houston, pero desde el año pasado empezó a cerrar varias sucursales en el País. Esto de manera misteriosa se dio cuando la noticia de que la Financiera Coofia, que también operaba en Puebla, no estaba autorizada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, y enfrentaba ya problemas para devolver recursos a sus clientes, los cuales en aquel entonces se presumía, eran mas de 21 mil quienes tienen depositados más de mil 500 millones de pesos.

Ante esto la Comisión Nacional Bancaria y de Valores publicó que en el país, sólo existen 34 sociedades financieras populares autorizadas y 42 sociedades cooperativas de ahorro y préstamo, entre las que no se encuentra Financiera Coofia.

Tras el anuncio un vocero de la CNVB, advirtió que el Grupo Sitma está sujeto a una investigación por parte de la Comisión, y de confirmarse que incurre en delitos de captación irregular de recursos, las autoridades judiciales procederán contra los representantes.

Mencionó que el grupo no está autorizado para actuar como intermediario financiero y ofrecer intereses por ahorrar durante determinado plazo.

Dijo que la investigación contra Sitma surgió de las quejas de algunos clientes y la orientación de interesados para invertir sus ahorros en el grupo.

Añadió que los cuanta habientes están en disponibilidad de proceder legalmente contra la empresa por el delito de fraude y por no otorgarles la información completa sobre el concepto de la inversión.

Ya generalizado el escándalo, Bancomer "evalúa su relación con la empresa Sitma", que es su cliente, a raíz del señalamiento hecho por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) de que no está autorizada para recaudar dinero del público, hacer préstamos o créditos, y que no es parte del sistema bancario ni del financiero.

Según una nota del portal Balance Financiero, ejecutivos de la casa matriz de BBVA-Bancomer aceptaron que Grupo Sitma sí es su cliente y que desde hace dos años -aproximadamente- a petición de éste operan el sistema de tarjetas de prepago o "monedero electrónico", mediante el cual se les deposita cierta cantidad a los usuarios de esos plásticos.

Pero de ninguna forma el banco tiene relación ni obligación alguna con los mil tenedores de dichos plásticos, porque "no son clientes de Bancomer. El cliente es Sitma, es quien tiene una cuenta con nosotros y a partir de ésta adquirió las mil tarjetas de prepago, y él nos indica (al banco) a qué tarjetas se les deposita, qué cantidad y cuándo. Nosotros no decidimos esos depósitos".

Nuevamente ejecutivos del grupo salen en su defensa y declaran; Grupo Sitma en Puebla es una empresa legalmente constituida y no ha cometido fraude en perjuicio de alguno de sus 10 mil inversionistas, aseguró Belem Sainos Pérez, gerente de marca.

En entrevista, precisó que el comunicado emitido por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), ha generado confusión dentro de sus suscriptores y en algunos más, temor por el futuro de su inversión.

'Grupo Sitma es una sociedad mercantil, no somos una institución financiera, como lo dice la CNBV en su comunicado. Somos una empresa que nos dedicamos a la compra y venta de bienes inmuebles", apuntó.

La CNBV dio a conocer que Construcciones Mauri, S.A. de C.V., que opera bajo el nombre comercial Sitma, Grupo Inmobiliario, es una sociedad anónima no financiera, y como tal no forma parte del sistema bancario ni financiero mexicano.

En la actualidad la situación en caótica, ya que a diario surgen mas inversionistas que fueron defraudados por Grupo Sitma, y a la fecha las autoridades judiciales y la Secretaría de Gobernación en Puebla desde hace tres días intentan hacer contacto con el dueño de Sitma Grupo Inmobiliario, Leonardo Tiro Moranchel, a fin de concretar una reunión que propuso el mismo empresario ante los medios de comunicación, de acuerdo con el titular de la dependencia, Mario Montero Serrano, sin tener éxito.

Cabe recordar que días atrás el referido dueño de Grupo Sitma externó ante la opinión pública el interés por dialogar con las autoridades poblanas, respecto a las demandas penales que presentaron en su contra 420 socios por presunto fraude.

El titular de Gobernación en la entidad dejó en claro que, debido a las referidas denuncias penales, la autoridad estatal pretende el contacto con los directivos de Sitma Grupo Inmobiliario a fin de que se resuelva este asunto.

CASO COOFIA

En el caso de Financiera Coofia con mas de 10 años de operación, teniendo sus oficinas centrales en los pisos 12, 13 y 15 de las Torres JV de la ciudad de Puebla, ubicadas en el número 5209 de la Vía Atlixcáyotl de la Unidad Territorial del mismo nombre, fue en diciembre del 2008 cuando explotó uno de los casos de fraude más mencionado durante los últimos años, el de Financiera Coofia, que hasta entonces operaba en nueve estados, con matriz en Puebla.

Fue en ese entonces cuando la empresa dejó de entregar ahorros a varios de sus socios mediante diversos pretextos por lo que ya sin poder mantener en secreto la bancarrota y con demandas penales por el delito de fraude en los estados de Puebla, Morelos, Oaxaca y Veracruz; a finales de abril de 2009, personal de Coofia informó a los ahorradores que no podría regresarles su dinero debido a que la entidad financiera presentaba problemas económicos.

Con 12 años en operación y a pesar de que 20 mil clientes habían depositado cerca de mil 500 millones de pesos, fue en agosto pasado cuando la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) emitió la alerta de que Coofia no estaba autorizada para recibir dinero de particulares o inversionistas, de acuerdo con la investigación realizada por la Federación Integradora Nacional de Entidades.

Otra de las irregularidades presentadas por esta financiera es que de acuerdo con la Ley de Ahorro y Crédito Popular, los estados financieros de las cajas de ahorro deben ser públicos, pues se trata de cooperativas conformadas por un número de socios que se prestan entre sí. Sin embargo, la página web de Financiera Coofia -www.coofia.com.mx- es infuncional, pues se encuentra en construcción y los clientes consultados ignoraron esta información.

Así, a finales del mismo mes y derivado de las múltiples denuncias interpuestas, provenientes de los estados de Puebla, Veracruz, Oaxaca, Guerrero, Morelos, Hidalgo, Estado de México, Tlaxcala y Jalisco, la Policía Ministerial de Puebla detuvo a Carlos Roberto Flores, subdirector de Negocios, Ignacio Medina García, gerente de Tesorería y Humberto Raya Sotero, directivo de Financiera Coofia, sin que se pudiera dar con el paradero de Valente Medina Seoane, dueño de la ahorradora, quien hasta el momento continúa prófugo de la justicia.

A principios del mes de septiembre se dictó auto de formal prisión a los tres ejecutivos; tras su detención, fueron remitidos al penal de San Pedro Cholula, por la captación ilegal de recursos sin la autorización de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), ante la denuncia interpuesta por el Sistema de Administración Tributaria (SAT).

Aun cuando la CNBV había pedido a Financiera Coofia el cierre sus sucursales, la empresa continúa abriendo cuentas de ahorro en el estado de Oaxaca, según denunciaron ahorradores de dicha entidad.

Mientras tanto, en Puebla las oficinas centrales de las Torres JV y las demás sucursales permanecen cerradas. En todas hay carteles con leyendas que aseguran que reiniciarán las actividades hasta nuevo aviso.

Las causas de la quiebra

Uno de los atractivos que orilló a muchas personas a invertir sus ahorros de toda la vida en esta caja de ahorro, fue que ofrecía rendimientos superiores a los del mercado financiero.

Sin embargo, en la práctica dicho ofrecimiento no pudo concretarse, al grado de que cuando los usuarios pretendieron retirar su dinero, los directivos se vieron en serios problemas y tuvieron que "dar largas" a los ahorradores.

Posteriormente, ante la presión generalizada de los cuentahabientes, admitieron que los problemas de liquidez se debieron a que los accionistas de Financiera Coofia habían invertido en el sector minero, que con la recesión económica prácticamente había quedado paralizado, originando con ello la pérdida de millonarias sumas.

Una bomba a punto de estallar

Se calcula que en el país operan más de 400 instituciones que captan dinero de personas sin regulación por parte de la CNBV.

Por cada institución que capta dinero de ahorradores e inversionistas regulada por esta comisión, en promedio hay tres compañías que operan sin autorización, lo cual significa que no existe ningún respaldo gubernamental de los fondos de sus clientes.

Con tal panorama, no sería aventurado pensar que en breve existan problemas similares en otras cajas de ahorro o bancos, que por malas administraciones o por la misma crisis económica presenten "problemas de liquidez" y no puedan enfrentar los compromisos con sus clientes.

La Procuraduría General de Justicia del estado designó un fiscal especial para la atención de los defraudados por la financiera Coofia, luego de asegurar las oficinas donde venía operando la empresa.

La dependencia informó también que desde el pasado día 5 de octubre han estado recibiendo denuncias en contra de dicha financiera, por lo que ha decidido designar a Alfredo Espinosa Espino como el fiscal especial que dará atención a todas las personas que pongan sus denuncias.

De acuerdo con un comunicado de la dependencia, Espinosa Espino se encuentra concentrando las querellas de todo el estado, a fin de acumularlas en un solo expediente para su debida integración, determinación y, en su caso, ejercicio de la acción penal contra quienes resulten responsables.

En ese sentido, por instrucción del procurador del estado, Salvador Mikel Rivera y con el propósito de facilitar los trámites a los posibles afectados las Agencias del Ministerio Público tienen la instrucción de recibir con prontitud las denuncias para que realicen las diligencias básicas y las remitan al Fiscal Especial.

"Se han girado oficios a la Comisión Nacional Bancaria para que en su caso, en coordinación con la Procuraduría General de la República (PGR) se aseguren e inmovilicen las cuentas bancarias de la financiera Coofia, como medida cautelar".

Precisa el documento que a la fecha se han recibido 350 denuncias en las agencias de los ministerios públicos de Xalapa, Perote, Cardel, Misantla y Alvarado.

Y en virtud de que Coofia ha operado de manera similar en el estado de Puebla, el gobierno del estado de Veracruz mantiene estrecha comunicación con la Procuraduría de Justicia de esa entidad, para que en caso de ser necesario, trabajar en coordinación en la resolución de este caso.

La semana pasada un grupo de 12 representantes de las sucursales de Xalapa, Alvarado, Cardel, Córdoba, Juchique de Ferrer, Poza Rica, Minatitlán, Acayucan, Martínez de la Torre, Perote y las dos de Veracruz se presentó en la capital para pedir el apoyo del gobierno estatal, así como lo han hecho los mandatarios estatales de otras entidades donde ocurre la misma circunstancia, ya que de acuerdo con sus declaraciones suman unos 9 mil 600 defraudados.

Las denuncias por este mega fraude fueron recibidas en la agencia segunda del Ministerio Público Investigador a cargo de la titular Clorinda Ferral Ferrando.

Los propietarios de esta la empresa "Financiera Coofia" que opera en varios estados del país, radican en la ciudad de Puebla, invitaban a las personas a invertir sus ahorros en la financiera, recibiendo a cambio un porcentaje de su dinero invertido.

El cateo tuvo como fin obtener información para poder ubicar a los responsables del mega fraude, para ello les aseguraron toda la papelería así como los equipos de computo con el objeto de continuar con las investigaciones.

Leido en:

http://www.oem.com.mx/elsoldecordoba/notas/n1368035.htm


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